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Las casi 500 personas afectadas por estafa, originarios de la aldea Varsovia del municipio de San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango, llegaron el viernes anterior a las instalaciones del Centro Regional de Justicia para presenciar el proceso que se sigue en contra de Brenda Yojana Vielman, acusada de estafa. Esperan que todo el peso de la ley caiga sobre ella.
Vielman es acusada de los delitos de caso especial de estafa, usurpación de calidad, falsedad material, apropiación y retención de bienes, por lo que los afectados esperan que sea encontrada culpable y tienen la esperanza de recuperar el dinero que le entregaron.
La suma asciende a más de 5 millones de quetzales, según lo señalaron los representantes del grupo afectado.
"Cada uno dimos una suma de 5
mil quetzales a esta señora porque nos ofreció terrenos en la costa sur. Todos mis compañeros hicimos la lucha para juntar el dinero, pero ahora no tenemos ni el dinero ni el terreno. Queremos justicia y estaremos aquí hasta que nos devuelvan nuestro dinero", señaló uno de los afectados que no quiso identificarse.
El hecho
Brenda Yojana Vielman fue capturada 11 de mayo, por la noche, y fue puesta a disposición del juez de paz del municipio de San Juan Ostuncalco un día después. Ese día se presentó ante el juez para explicar lo sucedido y fue sujeta al proceso por los cuatro delitos.
Unas cien personas permanecían apostadas en las afueras del edificio del juzgado de paz para que les fuera devuelto el dinero que pagaron por un terreno, el cual no existe, según las investigaciones.
Vielman dijo ser representante de la Asociación de Desarrollo Integral, Productiva y Multiétnica, una supuesta Organización No Gubernamental ONG, que brindaba tierras a bajo costo, sin embargo, los pobladores de la aldea Varsovia comprobaron que los ofrecimientos eran falsos.
Vielman estafó a unas 500 personas y se aprovechó de que muchos son analfabetas y de escasos recursos.
Una estafa millonaria
A cuatro millones aproximadamente asciende la suma total del dinero que Brenda Vielman recibió por la venta de terrenos.
Cinco mil quetzales pagó cada persona que compró un terreno.
Las autoridades registrales llaman a tener cuidado en estos casos.
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